Adviento (2o.dom) Ciclo C (Id=13)

Antífona de Entrada

Pueblo de Sión, mira al Señor que viene para salvar a todos los pueblos; y dejará oír la majestad de su voz para alegría de nuestro corazón.

[Misa]

No se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Que nuestra responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnos a la venida de tu Hijo; y que la sabiduría que viene del cielo, nos disponga a recibirlo para que podamos participar de su propia vida.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Dios mostrará tu grandeza

Lectura del libro del profeta Baruc
5, 1-9

Jerusalén, deja tu vestido de luto y miseria y vístete de fiesta con la gloria que Dios te concede. Colócate el manto de la victoria de Dios, adorna tu cabeza con la diadema gloriosa del Dios eterno.
Porque Dios mostrará tu esplendor a todos los pueblos de la tierra. Dios te dará para siempre este
nombre: "Paz en la justicia, Gloria en la piedad".
Levántate, Jerusalén, colócate en lo alto y mira hacia oriente; allí están tus hijos, convocados desde donde sale el sol hasta el ocaso, por la palabra del Santo, alegres porque Dios se ha acordado de ellos. Salieron de ti a pie, conducidos por el enemigo, pero Dios te los devuelve con honor, transportados como en un trono de rey.
Porque Dios ha mandado que todo monte elevado y toda colina perenne se abajen; que los valles se emparejen y se nivele la tierra, para que Israel avance seguro guiado por la gloria de Dios. El ha ordenado a los bosques y a todos los árboles aromáticos que den sombra a Israel. Porque Dios conducirá a Israel con alegría al resplandor de su gloria, en medio de su misericordia y de su fuerza salvadora.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 125, 1-2ab.2cd-3.4-5.6

Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Magnificávit Dóminus fácere nobíscum; facti sumus Iætán­tes.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía un sueño: la boca se nos llenaba de risas, la lengua de canciones.
Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Magnificávit Dóminus fácere nobíscum; facti sumus Iætán­tes.

Los paganos decían: "El Señor ha hecho grandes cosas por ellos". El Señor ha hecho grandes cosas por nosotros, y estamos alegres.
Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Magnificávit Dóminus fácere nobíscum; facti sumus Iætán­tes.

Cambia, Señor, nuestra suerte como cambian los torrentes del Negueb. Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre canciones.
Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Magnificávit Dóminus fácere nobíscum; facti sumus Iætán­tes.

Aunque iban llorando cuando llevaban la semilla, regresan contentos, trayendo la cosecha.
Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
 Magnificávit Dóminus fácere nobíscum; facti sumus Iætán­tes.

Segunda Lectura

Manténganse limpios e irreprochables para el día de Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses
1, 4-6.8-11

Hermanos: Cuando ruego por ustedes lo hago siempre con alegría, porque han colaborado en el anuncio del Evangelio desde el primer día hasta hoy. Estoy convencido de que Dios, que comenzó en ustedes esta obra tan buena, la llevará a feliz término para el día en que Cristo Jesús se manifieste.
Dios es testigo de que a todos ustedes los quiero entrañablemente en Cristo Jesús.Y le pido que el amor de ustedes crezca más y más en conocimiento y sensibilidad para todo. Así sabrán discernir lo que más convenga, y el día en que Cristo se manifieste los encontrará limpios y sin culpa, colmados del fruto de la salvación que se logra por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos y todos los hombres verán al Salvador.
Paráte viam Dómini, rectas fácite sémitas eius; vidébit omnis caro salutáre Dei.
Aleluya.

Evangelio

Todos verán la salvación de Dios

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
3, 1-6

Gloria a ti, Señor.

En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea,
Herodes rey de Galilea, su hermano Filipo rey de las regiones de Iturea y Traconítide, y Lisanias rey de Abilene, en tiempos de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, la palabra de Dios vino sobre Juan, el hijo de Zacarías, en el desierto.
Y fue por toda la región del Jordán predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro de las predicciones del profeta Isaías:
Voz del que grita en el desierto: preparen el camino del Señor; hagan rectos sus senderos; todo barranco será rellenado y toda montaña o colina será rebajada; los caminos torcidos se enderezarán y los desnivelados se rectificarán. Y todos verán la salvación de Dios.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Salgamos al encuentro del Señor, que se acerca a nosotros con designios de paz y presentémosle confiados nuestra plegaria:
(Respondemos a cada petición: Te rogamos que nos escuches).

Para que la Iglesia viva alegre, sin inquietarse por nada y, llena de esperanza, crea que el Señor está cerca de ella, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Para que nuestra comunidad, con la ayuda de Dios, goce de seguridad, de alegría y de paz, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Para que el Señor, con su venida, conforte los corazones abatidos y fortalezca las rodillas que se doblan, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Para que nuestra fe crea firmemente en los dones que Dios nos promete y, ayudados por la gracia divina, nos dispongamos a recibir los auxilios que él nos envía, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Celebrante:
Señor Dios, grande en el amor, que llamas a los humildes al esplendor de tu Reino, escucha nuestra oración y endereza nuestro camino hacia ti; abaja los montes elevados de nuestra soberbia, para que celebremos con fe ardiente la venida de Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones y que tu misericordia supla la extrema pobreza de nuestros méritos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Los dos advientos de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Levántate, Jerusalén, sube a lo alto para que contemples la alegría que te viene de Dios.
Ierúsalem, surge et sta in excélso, et vide iucunditátem, quæ véniet tibi a Deo tuo.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Como fruto de nuestra participación en este sacramento de vida eterna, enséñanos, Señor, a no sobrevalorar las cosas terrenales y a estimar las del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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